La modalidad delictiva conocida como “cuento del tío”, que consiste en engañar en su buena fe a una persona con algún ardid con el único fin de robarle, continúa resultando efectiva para los ladrones que apelan a ese recurso.
Pese a las reiteradas advertencias que autoridades oficiales y empresas privadas vienen realizando desde hace varios años para que la población esté alerta, especialmente los principales destinatarios de esos modus operandi que son los jubilados, la lista de víctimas sigue engrosándose.
Según pudo saber este diario, también cayó en la “trampa” una señora de 89 años, a quien dos falsos trabajadores de la empresa Edelap -prestataria del suministro eléctrico en nuestra Región- embaucaron primero y le robaron minutos después una suculenta suma de dinero -en pesos y en moneda extranjera- en su vivienda de 16 entre 43 y 44.
“TIENE UN EXCESIVO CONSUMO”
Cuando en la tarde de ayer este diario se presentó en el domicilio de la jubilada, fue su sobrino Gustavo Cappello (57) quien relató en detalle cómo se desarrolló el episodio.
Hizo saber inicialmente que “esto pasó el viernes, entre las 12.30 y las 13.30, cuando tocaron el timbre justo cuando yo había salido, porque convivo con mi tía”.
Enseguida, citó que “ella salió a atender y vio a dos tipos de entre 30 y 45 años. Le dijeron que eran personal de la empresa Edelap y le aseguraron que estaban controlando los medidores de la cuadra y que el de ella tenía un excesivo consumo”.
Al notar el desconcierto de la mujer, los sujetos avanzaron en su estrategia con una segunda instancia: lograr que la jubilada les franqueara el acceso al interior de la casa porque, indicó Cappello, “necesitaban constatar dónde estaba la falla, para que no le viniera una factura muy cara de la luz ”.
Para no despertar sospechas de quien habían elegido como su víctima, uno de los falsos operarios “sacó un aparato con el cual supuestamente podía detectar alguna fuga de electricidad y lo apoyaba en los enchufes y en electrodomésticos”.
“El cómplice, mientras tanto, aprovechó para ir a la habitación de mi tía. Y lo raro es que no desordenó nada, porque fue justamente al sector donde ella guardaba sus ahorros”.
Si bien Cappello se limitó a informar que los delincuentes le sustrajeron “un monto en pesos y otro poco en moneda extranjera”, una calificada fuente policial ligada al caso aseguró que “a esta señora le robaron 3 millones de pesos, 1.000 euros y 1.000 dólares”.
Una vez que el ladrón que había desaparecido de la vista de la jubilada tuvo la millonaria suma de dinero en su poder, apuró la fuga con quien había montado una puesta en escena para distraer a aquella.
“Siempre le recomiendo a mi tía que desconfíe en estas situaciones y que ante cualquier duda, que me llame. Ahora voy a ver qué vecino tiene cámaras para ver si se ve a los delincuentes y que a las imágenes también las tenga la Policía”.
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